Esta publicidad se cerrará en segundos Cerrar

Construcción crecerá en 2018 luego de tres años en baja: sube vivienda privada y obras sanitarias

El ingreso de nuevos proyectos inmobiliarios en la segunda mitad de 2017 ayudaría al segmento residencial. Desaladoras en el norte del país destacan en la industria sanitaria. 

(El Mercurio) Tres años con resultados en rojo cumplirá este ejercicio la inversión en el sector de la construcción, lo que se explica, entre otros, por retrocesos en el gasto en infraestructura, área que representa el 67% de los planes en este rubro. Esto, en un contexto de crecimiento económico local débil y caídas en la inversión en el país.

En 2017, la inversión en construcción disminuirá 1,8%, siendo antecedida en 2016 y 2015 por mermas de 0,7% y 0,6%, respectivamente, indicó ayer la Cámara Chilena de la Construcción (CChC), durante la presentación de su tradicional informe Macroeconomía y Construcción (Mach).

Pero el próximo año promete terminar con esa mala racha. La inversión en el rubro subiría 2,4% a 669,9 millones de UF, de acuerdo con el escenario base estimado por la CChC.

Al analizar los sectores que más empujarán el crecimiento de la inversión, destaca, en el ámbito residencial, el segmento “vivienda privada”, con una expansión de 2,8% para el próximo año. En tanto, en el rubro de infraestructura, la mayor expansión, con 17%, se registraría en el ítem “empresas autónomas”, donde se destacan inversiones en la industria de las empresas de servicios sanitarios.

Este año, la inversión en vivienda privada subirá 2,6%, tras una “normalización” de la actividad inmobiliaria, después de una contracción fuerte en 2016, por el efecto de la anticipación de compras -en 2015- debido a la entrada en vigencia del IVA en la adquisición de casas y departamentos, medida derivada de la reforma tributaria.

Para 2018, en tanto, “la recuperación de las expectativas, el mayor otorgamiento de permisos de edificación habitacional y el incremento del ingreso de nuevos proyectos inmobiliarios durante la segunda mitad de 2017, permiten anticipar un efecto positivo para este subsector”, comentó el gerente de Estudios de la CChC, Javier Hurtado.

La Cámara estima que, en 2018, los niveles de comercialización de viviendas serían 55.800 unidades en el país y 29.500 en Santiago, niveles similares a sus respectivos promedios de los años precedentes al boom inmobiliario (2015).

La inversión en vivienda pública, por otra parte, registraría una baja de 1,7% este año, y el próximo retrocedería 2%, por un menor presupuesto real.

En el área de infraestructura, en tanto, la inversión cerrará este año con una baja de 3,5%, mientras que para el próximo ejercicio se estima una recuperación con un avance de 2,7% (escenario base).

En este sector, las “empresas autónomas” (Metro, sanitarias, puertos y EFE) registrarán un fuerte avance de 17% en sus inversiones. Entre los proyectos que señala el Mach en este grupo, se observa una planta desaladora en Atacama de la Empresa Concesionaria de Servicios Sanitarios (Econssa), con una inversión por US$ 100 millones y obras de seguridad por US$ 85 millones, relacionadas con Aguas Andinas. Se suma otra desaladora, por US$ 26 millones, de Aguas Antofagasta.

Respecto del desempeño del sector de concesiones de obras públicas, Javier Hurtado afirmó que “se ha hecho bastante” en el último período. Mencionó que la cartera de proyectos en licitación o adjudicados suma US$ 4.946 millones, mientras que las obras en construcción y operación llegan a US$ 1.208 millones.

Aunque para 2018 la CChC prevé que el flujo de inversión en concesiones disminuirá a US$ 613 millones, desde los US$ 763 millones de este año, lo que se explica por la finalización de iniciativas relevantes y una “lenta incorporación de nuevos proyectos”, señaló la CChC.

Uno de los temas que inquieta a la Cámara es la incertidumbre jurídica que enfrentan los proyectos de inversión y la excesiva tramitación de estos.

 Felipe Larraín: “Tenemos un loquillo en Corea del Norte”

Un detallado análisis sobre la economía mundial y chilena realizó ayer Felipe Larraín, ex ministro de Hacienda y director del Centro Latinoamericano de Políticas Económicas y Sociales de la Pontificia Universidad Católica de Chile (Clapes UC), ante los máximos directivos de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC).

Durante su mirada global, Larraín comentó que el mayor peligro para el mundo no está relacionado actualmente al desempeño económico, sino que más bien le preocupa el riesgo geopolítico. “Tenemos un loquillo en Corea del Norte”, señaló, aludiendo a la tensión que existe a nivel internacional por las continuas pruebas de misiles que efectúa el líder norcoreano Kim Jong-un.

En relación con el débil crecimiento de la economía chilena, Larraín sostuvo que dos tercios del “frenazo” responden a factores de orden interno, y el resto, a motivos externos.

Señaló que los cuatro años consecutivos de caídas en la inversión en el país es algo “inédito”, y se produce, además, sin que exista una recesión externa. El ex ministro de Hacienda recalcó que la merma en la productividad entre 2014 y 2017 es preocupante para Chile, y recordó que esto le ha costado a la economía cerca de US$ 10 mil millones.

Añadió que de acuerdo con los últimos datos de inflación, “existe espacio para una rebaja de tasas”.