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Dueños de Aguas Chañar salen a buscar socio para enfrentar millonarias inversiones

La empresa ligada a Hidrosan, Icafal y Vecta Inversiones Dos, opera la concesión de la estatal Econssa en Atacama. Otra sanitaria encabezaría lista de interesados.

(Diario Financiero) Bajo un compromiso de estricta reserva se desarrollan hace algunas semanas conversaciones que podrían derivar en el ingreso de un nuevo accionista a la propiedad de la sanitaria Aguas Chañar, firma que desde 2004 opera la concesión de la estatal Econssa para atender a la Región de Atacama.

Todos los involucrados en esta operación manejan el tema con completo hermetismo, por temor a que se repita el escenario de hace cuatro años, cuando la cuestionada firma ligada a Icafal e Hidrosan, cada una con casi 41%, e Inversiones Vecta Dos, que tiene 13,05%, estuvo a punto de cerrar la venta a la japonesa Marubeni, la que fracasó tras seis meses de negociaciones.

La sanitaria, que a través del tiempo ha estado constantemente expuesta a cuestionamientos por deficiencias en su gestión y este año en particular enfrentó varias fallas graves, que derivaron en procesos sancionatorios aún pendientes por parte de la autoridad del sector, se enfrenta a la obligación de ejecutar un importante plan de inversiones.

Precisamente este requerimiento llevó a los socios a impulsar la búsqueda de un socio que inyecte el capital requerido, el que rondará los US$ 27 millones, de acuerdo con una comunicación que el directorio de la firma envió a los trabajadores y en la cual les informa de este proceso, que le encargó a los asesores financieros de Tyndall.

“Miramos al futuro con un ambicioso plan de inversiones, que nos permitirá mejorar nuestra operación, servicios y con ello recuperar la confianza y respeto de nuestros clientes. Este plan contempla invertir $ 17 mil millones, la inversión más importante que hemos realizado y como una forma de fortalecer la empresa financieramente, de cara a esta importante fase de desarrollo, es que hemos iniciado un proceso de aporte de capital, mediante la incorporación de uno, o más socios inversionistas”, dice el documento.

Trascendió que esta semana se iniciará la ronda de visitas de equipos técnicos de los interesados a las instalaciones de Aguas Chañar, entre los cuales correría con ventaja Aguas Nuevas, holding donde Marubeni tiene el 50%.

Eventual cambio de controlador

Algo que aún no está del todo claro es qué porcentaje de la propiedad de la empresa están dispuestos a entregar los actuales dueños de la sanitaria.

En la industria se comenta que dada la urgencia de un cambio en la gestión de la compañía, que permita remontar las falencias en operación y calidad de servicio, podría suscitarse el ingreso de un nuevo controlador.

A nivel de industria y de la autoridad hay coincidencia en torno a la importancia de introducir cambios en esta operadora.

Para la Superintendencia de Servicios Sanitarios (SISS) la situación tampoco sería cómoda, debido a los recursos que le exige extremar las labores de supervisión y fiscalización ante incumplimientos cada vez más frecuentes y graves. Lo mismo con Econssa, que amarrada por un contrato desfavorable, no puede presionar por una mejoría en los estándares.

A nivel de la industria, comentan conocedores del tema, también hay preocupación por cómo el desempeño de la firma repercute en la valoración del sector. A tal punto habría llegado la situación, que algunas empresas le plantearon a Econssa y a la SISS su intención de comprar o invertir en Aguas Chañar, a condición de contar con el apoyo de la autoridad en el proceso de remontar los parámetros de la operación.

Más allá de cuestionamientos al cumplimiento de sus planes de inversión y mantenimiento, un factor de negocios que le juega a favor a la sanitaria es la reciente adjudicación, por parte de Econssa, de una planta desaladora, que permitirá afrontar el déficit hídrico en Atacama.

Este proyecto de US$ 100 millones, que será subsidiado por el Estado, fue adjudicado al consorcio chileno-español Claro Vicuña Valenzuela y GS Inima Environment, que operará la unidad durante dos años tras la construcción.

Contrato desfavorable restringe opciones de control de Econssa

Pese a que la empresa estatal Econssa, que preside el exdiputado Juan Carlos Latorre, es la titular de la concesión para atender a la Región de Atacama, tiene poco espacio para exigir mejores estándares a Aguas Chañar, que desde 2004 y en virtud de un contrato a 30 años es la que presta el servicio de producción y tratamiento de las aguas que más de 90 mil clientes consumen en las provincias de Copiapó, Chañaral y Huasco.

Esto, a causa de las características ventajosas que debió incluir en el convenio, luego que esta operación no despertara interés de privados en el proceso de privatización de estos servicios realizado durante el gobierno de Ricardo Lagos. Hace unos meses, en una intervención ante una comisión de Diputados, el otrora subsecretario de Obras Públicas explicó que si bien a raíz de los incumplimientos de la operadora la SISS podría tramitar el retiro de la concesión, ello dañaría más a la empresa que lidera que a la privada.

“Lo que ocurre cuando se caduca la concesión a una empresa es que se inicia un proceso que en última instancia visa la Presidenta de la República, que concluye con un remate en el cual el Estado de Chile no puede participar. O sea, la concesión pasa a ser 100% privada”, explicó en esa comparecencia.

Añadió que el contrato sólo puede ser caducado ante cuatro razones muy excepcionales: la quiebra de la empresa, la disolución de la sociedad que tiene a cargo el contrato, incumplimientos simultáneos en cada una de las áreas de explotación y por propia decisión de la empresa.

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