Tranques en el río Copiapó están en riesgo de desbordarse y regantes se ponen en alerta

Autoridades monitorean el embalse Lautaro, que abrió sus compuertas para descargar en forma controlada.

(El Mercurio) El embalse Lautaro, que almacena las aguas del río Copiapó, llegó al tope de su capacidad con las lluvias que afectaron el sábado a la Región de Atacama. La situación, sin embargo, es peligrosa: el tranque aún recibe el agua que infiltró los cerros de la zona y en unos días comienzan los deshielos.

Por eso la Junta de Vigilancia del Río Copiapó dio la alarma y monitorea constantemente el estado del embalse, que está a centímetros del rebase. El presidente de la organización de regantes, Cristián González, llamó a la autoridad a tomar las medidas preventivas ante el aumento del flujo del río y su posible desborde.

El agricultor informó que el jueves, antes de las precipitaciones, el tranque tenía el 80% de los 25,4 millones de metros cúbicos de su capacidad. Pero al día siguiente tuvieron que abrir las compuertas: el Lautaro estaba recibiendo más de 50 mil metros cúbicos por segundo y había que atrasar que superara el tope.

La apertura de compuertas fue controlada y se dejaron pasar 2.500 metros por segundo. La idea, además de disminuir la velocidad de llenado, era dar salida a la gran cantidad de lodo, porque la acumulación de material puede evitar que las compuertas vuelvan a abrirse.

En caso de colapso, los sectores más afectados por el aumento del flujo del río Copiapó serían los sectores de Amolanas, Hornitos y Pabellón, en Tierra Amarilla. González aprovechó de criticar la falta de infraestructura adecuada en torno al río, partiendo porque “no tiene el ancho que debiera y no hay trabajos en él”.

En tanto, el tranque Santa Juana, en la provincia de Huasco, llegó al 97,7% de los 166 millones de metros cúbicos de capacidad. Esto es, muy cerca de vivir la situación del año pasado, cuando tuvo un rebase controlado, debido a los deshielos, pero sin causar incidentes.

El seremi de Obras Públicas en Atacama, César González, dijo que “la información que tenemos es que la estructura está invirtiendo de manera controlada y estamos en línea con la administración del embalse para hacerse un monitoreo que se requiera”.

La gobernadora de la provincia del Huasco, Alexandra Núñez, reconoció que ha recibido muchos llamados respecto de la situación del tranque por parte de la población, luego de lo sucedido en la Región de Coquimbo con el embalse Recoleta.

Eso sí, la autoridad dijo que no existe posibilidad de que se repita esta situación, porque el embalse está bien hecho y no ha tenido modificaciones.

El embalse Recoleta, construido en la Región de Coquimbo, se desbordó el viernes, lo que llevó a Onemi a decretar la evacuación de los sectores de Huamalata, Algarrobo, Villaseca, San Félix y Samo Bajo, por el aumento del caudal del río Limarí.

El ministro de Obras Públicas, Alberto Undurraga, sostuvo que los regantes hicieron un agregado al embalse, “al parecer, sin los permisos respectivos y claramente mal construido. Eso merece sanciones, ya se instruyó investigación en la Dirección General de Aguas (DGA)”.

Al rebase en el Recoleta también se le atribuye ser causante del corte de agua que sufrió la comuna de Ovalle, tras la inundación de la planta de producción “Los Peñones” de la sanitaria Aguas del Valle. El suministro, en todo caso, ya se ha regularizado en la mayor parte de Coquimbo.

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