Sanitarias hacen recomendaciones para cuidar el alcantarillado

El diseño, construcción y operación de los sistemas de aguas lluvia en las ciudades corresponde en primera medida al Ministerio de Obras Públicas, y en segundo lugar, al Ministerio de Vivienda, a través del Serviu.

(Pulso) Las lluvias invernales pueden provocar el colapso de los sistemas de alcantarillado, provocando rebases y focos de infecciones. Ello ocurre porque estas redes están diseñadas para transportar sólo aguas servidas, y la infiltración de un volumen considerable de aguas lluvias en un breve periodo de tiempo puede causar un funcionamiento deficiente del sistema.

A nivel nacional, las empresas sanitarias gestionan y mantienen cerca de 33 mil kilómetros de redes de alcantarillado, casi el triple de la distancia entre Santiago y la Torre Eiffel en Paris, con programas permanentes de limpieza y desobstrucción, y campañas frecuentes de educación para un uso correcto de esta infraestructura.

“En invierno, es posible que el agua lluvia llegue al alcantarillado, provocando rebases. Las sanitarias realizan periódicamente labores de limpieza preventiva, sin embargo, para evitar estos rebases, es fundamental que las personas sigan recomendaciones sencillas que aseguren el buen funcionamiento de las redes”, señaló Víctor Galilea, presidente de la Asociación Nacional de Empresas de Servicios Sanitarios, Andess A.G., gremio que agrupa a las principales sanitarias del país.

Cabe recordar que el diseño, construcción y operación de los sistemas de aguas lluvia en las ciudades corresponde en primera medida al Ministerio de Obras Públicas, y en segundo lugar, al Ministerio de Vivienda, a través del Serviu.

Galilea explicó que está prohibido conectar cualquier sistema de aguas lluvias al alcantarillado, ya sea a nivel urbano (sumideros en las esquinas) como a nivel domiciliario (bajadas de aguas lluvia de los techos.

Añadió que tampoco se debe abrir las cámaras públicas para intentar vaciar anegamientos en la vía pública, una práctica peligrosa porque dejarlas sin tapa puede ocasionar graves accidentes a transeúntes y automovilistas que incluso pueden costar la vida. Además, cuando el agua lluvia entra a la red de alcantarillado, se mezcla con el agua servida y termina contaminándose. Así, cuando colapsa el sistema, el agua que aflora se convierte en un foco de infecciones.

En ese contexto, Andess A.G. recomienda a la ciudadanía:

– No botar basura ni elementos sólidos en el WC, lavamanos ni lavaplatos.

– Desconectar las bajadas de techo y descargas de patios de los sistemas domiciliarios de alcantarillado.

– No arrojar basura ni escombros en el alcantarillado.

– No levantar las tapas de alcantarillado para evacuar el agua de la lluvia y asegurarse de que siempre se mantenga cerrada.

– No barrer las hojas hacia el alcantarillado.

Temas Asociados