Esta publicidad se cerrará en segundos Cerrar
www.agenciasinc.es
www.agenciasinc.es

Mejoran calidad de la fruta sin aplicar técnicas transgénicas

Plátanos ricos en vitamina A y manzanas que no se ponen cafés al cortarlas podrían estar pronto disponibles en el mercado.

(El Mercurio) Gracias a los recientes avances tecnológicos que permiten manipular con exactitud los genes de cualquier tipo de ADN, los científicos predicen que esto pronto podrá aplicarse a alimentos, como las frutas, para mejorar su calidad e incrementar los beneficios para la salud de los consumidores.

Esto ha sido facilitado por la lectura completa que se ha hecho de los genomas de varias frutas. Conociendo en detalle el ADN de estos alimentos, este puede ser mejorado para crear -por ejemplo- plátanos con abundante vitamina A, o manzanas que no se ponen cafés cuando se cortan y mantienen todo su sabor. Así se estarán ofreciendo productos mejorados gracias a sus propios genes, y sin necesidad de recurrir a técnicas transgénicas, que significa manipular el ADN para introducir genes de otras especies.

“Simplemente evitando introducirles genes ajenos, estos cultivos mejorados genéticamente aparecen como más ‘naturales’ que los cultivos transgénicos, que se obtienen por la inserción de genes extraños”, dice Chidananda Nagamangala Kanchiswamy, del Instituto Agrario de San Michele, en Italia.

Su planteamiento y el de otros investigadores se publica en la última edición de la revista Trends in Biotechnology, del grupo Cell Press.

Editar genes

Por ejemplo, los cambios en las características de la fruta podrían hacerse con pequeñas modificaciones genéticas, diseñadas para aumentar o reducir las cantidades de ingredientes naturales que las plantas elaboran. Así se pueden tener productos más aromáticos o más dulces. De esta manera, se espera producir las primeras novedades que llegarán a los negocios y supermercados. Esta fruta se cree tendrá una mejor aceptación del consumidor en comparación con la transgénica. En Estados Unidos, por ejemplo, se desarrolló una papaya modificada genéticamente que resiste a un virus, y que se consume en ese mercado desde hace más de una década. También hay un plátano transgénico que es resistente a una bacteria que los echa a perder.

Pero, además de ser controvertidos, la ventaja de estos productos apunta a obtener mayores cosechas. En cambio, la mejoría que se obtiene al modificar los genes propios apunta a las propiedades de sabor, olor y textura de la fruta, lo que es un beneficio para quien la consume.

“Nos gustaría ahora que las personas entiendan que el mejoramiento de las plantas a través de la biotecnología no es algo que está restringido solamente a los productos transgénicos”, dicen los autores del trabajo. La técnica que ellos proponen es una alternativa natural, afirman, que busca mejorar la agricultura sustentable en el futuro.

Temas Asociados