Esta publicidad se cerrará en segundos Cerrar

Soluciones para el estrés hídrico que vive Chile

El estudio “Diagnóstico del potencial de reúso de Agua Residual Tratada en la Región de Valparaíso” demostró que este sistema resulta ser una solución costo/efectiva.

Junto con la problemática del cambio climático que nos afecta globalmente, los expertos vienen analizando por años los riesgos asociados al agua. Dichos riesgos categorizan según el nivel en relación a la variabilidad estacional e interanual del agua, inundaciones, intensidad de los periodos de sequía, y el estrés hídrico.

En cuanto a este último, el lamentable ranking demuestra una mayor concentración de estrés en países como Japón, Indonesia y Australia; y en Latinoamérica, en México, Perú, las Islas del Caribe y Chile. Localmente hemos vivido sequías que han afectado a varias regiones, representando a un 76% del territorio nacional, con énfasis entre la IV y la VIII. Con este desafío por delante, el sector público y privado, la academia, y los polos de innovación, ya estudian nuevos mecanismos de abastecimiento de agua, entre ellos: la colección de aguas lluvias, el trasvase de aguas desde cuencas, la desalinización de aguas marinas y el reúso de aguas residuales tratadas.

En este sentido, un reciente estudio ha relevado la compatibilidad del reúso de aguas residuales en la Región de Valparaíso, rescatando un sistema que ofrece nuevas fuentes de agua, recupera zonas de cultivos tras sequías, y permite otorgar seguridad hídrica para el desarrollo regional; siendo utilizado con éxito en países como España, Australia, Israel y Singapur.

El estudio “Diagnóstico del potencial de reúso de Agua Residual Tratada en la Región de Valparaíso”, ejecutado por Fundación Chile y financiado por el Gobierno Regional de Valparaíso, demostró que este sistema resulta ser una solución costo/efectiva, replicable, con positivo impacto económico, social y ambiental. Valparaíso ha declarado 30 comunas en emergencia agrícola, 25 sectores con restricción para nuevas explotaciones subterráneas y 30 mil personas abastecidas con camión aljibe en el año 2015. La oferta de aguas residuales corresponde en un 64% a emisarios submarinos, 32% a plantas urbanas de tratamiento de aguas servidas y un 4% a plantas rurales.

La agricultura demanda el 79,8% de las extracciones de agua dulce para sus procesos, su población consume el 12,4%, las faenas mineras un 4,3% y las industrias un 3,5%. Si se utilizara el total de las aguas descargadas por los emisarios submarinos, según su distribución en diferentes sectores productivos, su PIB podría crecer entre 1,7% y 13%, generando miles de nuevos empleos.

La normativa sanitaria actual no regula el servicio de reúso de aguas servidas tratadas. La reutilización de agua en Chile tiene un desafío asociado a la gobernabilidad, ya que en un escenario tan exigente, precisamos políticas, modelos de implementación replicables y un marco legal regulatorio; que habilite la inversión, la innovación y el desarrollo sostenible.

Temas Asociados