Esta publicidad se cerrará en segundos Cerrar

Enel, del odio al amor en el Alto Biobío

María Curríao, presidenta de la comunidad Aukin Wallmapu, fue una de las más férreas detractoras por la inundación de un cementerio ancestral.

(Diario Financiero) Lejos está para muchos el recuerdo de la oposición de las comunidades indígenas del Alto Biobío al proyecto Ralco, la última hidroeléctrica de embalse de gran escala que Endesa, en ese entonces en manos españolas, construyó en el país. María Curríao, presidenta de la comunidad Aukin Wallmapu, fue una de las más férreas detractoras por la inundación de un cementerio ancestral.

Y aunque resulte difícil de creer, hace unos días en un seminario realizado en el Círculo Español, esta misma dirigente expresó palabras de agradecimiento a la eléctrica, claro que ahora controlada por la italiana Enel, que desplegó un trabajo para acercar las posiciones. La dirigente agregó que no podía decir lo mismo de las autoridades del Estado.