El superintendente de Servicios Sanitarios, Ronaldo Bruna
El superintendente de Servicios Sanitarios, Ronaldo Bruna

Bruna: Probabilidad de cortes de agua durante invierno en Santiago es “muy baja”

La autoridad de Servicios Sanitarios explicó los alcances del nuevo protocolo ante eventos climáticos excepcionales. Además proyectó que en 2019, cuando estén operativos los nuevos estanques de Pirque, las cuentas subirán cerca de un 1 por ciento.

(24 horas) Este jueves se dio a conocer un nuevo protocolo de actuación en caso de eventos climáticos excepcionales, que pudieran afectar el normal suministro de agua potable en la Región Metropolitana.

El superintendente de Servicios Sanitarios, Ronaldo Bruna, detalló de qué se trata este sistema y explicó las medidas que se tomarán en entrevista con canal 24 Horas.

De acuerdo a lo indicado por la autoridad sanitaria, y considerando que se avecina un temporal importante a la zona central del país, dijo que con esta iniciativa “lo que estamos haciendo es prevenir a la ciudadanía respecto de estos fenómenos climatológicos “.

Bruna explicó que las condiciones meteorológicas han ido cambiando durante las últimas décadas: “Hoy está lloviendo dos tercios de lo que llovía dos décadas atrás. Eso significa además que la lluvia que está cayendo lo hace en menor tiempo y de forma más líquida y no sólida. La isoterma está más alta, y cae agua donde debería caer nieve”. Dada esta condición, se generan “fenómenos de alta turbiedad en los ríos. Ahora cuando hace frío, la isoterma está mucho más baja y por lo tanto, hay menos probabilidad de que esto ocurra”.

En ese marco, la autoridad sanitaria apuntó que “nuestra obligación es preparar a todo el sistema de protección civil y coordinar a todas las entidades para que, en el caso del agua, tengamos un alertamiento temprano cosa que la gente esté preparada y educada, esté informada”.

Consultado respecto a si los santiaguinos deberían estar preocupados durante estos meses respecto a eventuales cortes de agua, el superintendente dijo que “la probabilidad de que eso ocurra es muy baja. Hay muchos organismos del Estado que trabajan en las mesas técnicas para prepararse ante las emergencias, y aquí se incluyó a las empresas para coordinar las acciones”.

No obstante, recalcó que “los fenómenos de cambio climático son un dato hoy día, y lo que tenemos que hacer es adaptarnos a esa situación, prepararnos y solicitarle a la empresa que haga las inversiones correspondientes”. En ese marco, apuntó que se les ha pedido como exigencia a las empresas sanitarias que “pasen de dos horas de autonomía del río, a nueve horas. Es necesario hacer otras gestiones e inversiones para que el sistema de Santiago tenga una situación más resiliente, es decir, dar más horas de autonomía al sistema”.

De todos modos, aseguró que con todos los proyectos que hoy en día se están desarrollando “en 2019 se estará triplicando lo que tenemos hoy en día de tiempo, es decir, pasamos de 9 horas de autonomía a 32”. No obstante, mientras no estén terminadas las obras en los dos años siguientes “tenemos que estar atentos a la señal que dé la autoridad”.

CUENTAS SE INCREMENTARÁN UN 1% MENSUAL EN 2019

Consultado respecto a por qué son tan lentas las construcciones de los estanques y pozos, considerando que desde el año 2013 se vienen presentando situaciones de cortes de agua imprevistos por la población, el superintendente Bruna apuntó que “en general, estas inversiones tienen un tiempo de maduración”.

En esa línea, recordó que en la zona de Pirque se están construyendo “seis estanques que tienen el tamaño del Parque O’Higgins. Es 1.500.000 metros cúbicos que se están haciendo ahora. Equivale a 750 piscinas olímpicas. Eso le da autonomía a Santiago. Ese trámite se está haciendo ahora”.

En cuanto al financiamiento de estas obras, la autoridad sanitaria confirmó que el sistema actual establece que este tipo de inversiones son costeadas por los clientes, salvo que haya un aporte directo del Estado. Eso sí aclaró que el procedimiento es estricto por parte de las autoridades: “El modelo chileno tarifario funciona de esa manera. Las empresas hacen inversiones, el regulador sectorial que somos nosotros nos preocupamos de que esas inversiones sean lo más eficientes posibles para resolver el problema. Y cuando esté operativa, y nosotros autoricemos esa tarifa, la empresa va a poder recién venir a cobrarla”.

Lo anterior, según Bruna, se traducirá en un incremento de las cuentas “en torno a un 1% de la cuenta mensual. Las cuentas van a subir en torno a $140 respecto a una cuenta normal (…) las inversiones se cubren en un plazo de 30 a 35 años”.

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