Crianza de micro algas
Crianza de micro algas

Logran aislar las mejores microalgas para biocombustible

La iniciativa es impulsada por el Consorcio AlgaeFuels y la UC.

(Diario Financiero) En 2014 podría estar patentado en Chile, Estados Unidos, Australia y algunos países europeos, un proyecto impulsado por el Consorcio biotecnológico AlgaeFuels y la Universidad Católica (UC) que mejora la genética de las microalgas para favorecer la producción de biocombustible.

La iniciativa, que partió en 2011 y en la que se han invertido más de US$ 6 millones, tiene como objetivo identificar el DNA de distintos grupos de microalgas para luego seleccionar las más adecuadas para generar lípidos, la principal fuente productora de biocombustible. “Se hizo una prospección de microalgas en el norte de Chile (Mejillones), y se consiguió aislar microalgas muy tolerantes a la salinidad con las que hicimos un trabajo genético basado en su DNA, identificando a qué especie pertenecían. De esta forma establecimos perfiles genéticos para cada una”, explica Patricio Arce, académico de la Facultad de Ciencias Biológicas de la UC y líder de proyecto.

En la investigación, apoyada por el Consorcio Biotecnológico Algafuels -conformado por la UC, E-CL S.A., Copec S.A., Manafuels S.A y patrocinado por el Ministerio de Energía e InnovaChile de Corfo-, se realizaron análisis bioquímicos para seleccionar las plantas adecuadas para generar lípidos, “porque son éstos (triglicéridos) la fuente productora de lo que más tarde va a ser el biocombustible”, detalla.

El siguiente paso fue mejorar esas cepas naturales, considerando que los lípidos tienen una ruta biosintética específica (con varios genes), lo que ha ayudado a optimizar la producción natural de esos lípidos para que un alga que producía 50% de ellos, ahora pueda llegar a 70%, haciendo el proyecto más rentable para la industria. “Esta mejora se ha hecho con mutagénesis química o mutagénesis con luz ultravioleta. El mismo procedimiento lo usamos para generar variaciones en las microalgas, y luego evaluarlas y seleccionar las mejores”, dice el académico.

La producción de estas algas se desarrolla en ocho piscinas ubicadas en Mejillones y la idea para los próximos dos años es ampliar el número.


Otros usos


El desarrollo de microalgas no sólo se ha destinado a la producción de biocombustibles, sino también a la de productos que antes eran considerados desechos, comenta Arce. “Cuando se usan los lípidos de las microalgas, queda una especie de harina que se considera desecho, pero que es rico en carbohidratos y proteínas, pudiendo convertirse en una fuente de alimentación para cerdos, peces, salmones”, acota. “Hoy le estamos dando valor agregado a ese residuo, caracterizando las harinas para que sirvan como fuente de alimento para otros animales o como fuente de manejo agrícola y abono”, agrega.

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